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La barbarie de los pueblos civilizados, por Eduardo Montagut

Originalmente publicado en nuevatribuna.es

Denis Diderot *oil on canvas *81 x 65 cm *signed: L. M. Van Loo / 1767

La obra hacía una crítica profunda de la acción de los colonizadores, deslegitimando las razones por las cuales los europeos habían establecido sus respectivos imperios, es decir, se cuestionaba el derecho a colonizar

En el año 2011 Ediciones de Pasado y Presente publicó el libro Tratado de la Barbarie de los pueblos civilizados de Denis Diderot, con edición y prólogo de Gonzalo Pontón, y traducción de Palmira Feixas.

En realidad, este libro no existió, es decir, Denis Diderot no llevó nunca a la imprenta este Tratado, aunque los textos publicados son obra de este fundamental ilustrado francés. Estamos hablando de un conjunto de textos que aparecieron en la obra de Raynal, la Historia de las Indias. Este libro se publicó primeramente en Ámsterdam en 1770 sin autoría y con el título de Histoire philosophique et politique des établissements et du commerce des Européens dans les deux Indes. Cuatro años después, y en La Haya, apareció una segunda edición y, por fin, en Ginebra en 1780 salía la edición definitiva en la que Raynal ya asumía la autoría. El texto provocó una intensa polémica con persecución del mismo y del autor, que tuvo que huir a Prusia y Rusia. El Parlamento de París decretó que el libro no podía circular, que se quemara en público y se detuviese al autor. La Historia de las Indias, el nombre con el que terminó por ser denominado el libro, tenía pretensiones enciclopédicas, ya que reunía los conocimientos que se tenían de América y Asia en ese momento pero, sobre todo, contenía opiniones y reflexiones sobre la realidad económica, social y política de los pueblos que habían sido colonizados por los europeos. La obra hacía una crítica profunda de la acción de los colonizadores, deslegitimando las razones por las cuales los europeos habían establecido sus respectivos imperios, es decir, se cuestionaba el derecho a colonizar. Eso hizo que se tratase de uno de los libros más subversivos de la época brillante de la Ilustración, y explica la persecución a la que fue sometido junto a su autor.

Pero, curiosamente, la obra no es, realmente de Raynal, o, por lo menos no exclusivamente. En realidad, se trataba de una obra colectiva donde colaboraron varios escritores. Que Raynal asumiera la autoría y, por tanto, toda la responsabilidad, les permitió a estos autores una gran libertad a la hora de expresarse amparados en la impunidad que daba el anonimato. En todo caso, Raynal se tomó muchas libertades con los textos que reunió de estos colaboradores, manipulándolos o modificándolos. Y aquí aparece nuestro protagonista Diderot porque fue uno de esos autores, si no el principal de todos ellos o, por lo menos, el más brillante. Sus principales contribuciones fueron recogidas en libro aparte en edición de Laurent Versini de mediados de los años noventa. Y sobre esta edición moderna francesa se ha hecho la española.

La lectura del libro es harto recomendable, tanto desde el punto de vista del historiador o curioso sobre el pensamiento de uno de los intelectuales más importantes de la Historia, como por su actualidad más de dos siglos después de haberse escrito los textos que contiene.

Diderot analiza la naturaleza del colonialismo europeo moderno, que se basaría en un intenso carácter depredador. Se cuestiona el derecho a permanecer en esas colonias y se plantea el de resistencia de los nativos, defendiéndose y rebelándose. Estamos hablando del alegato más ácido contra el colonialismo europeo, aún más que el que se planteó en la polémica española del siglo XVI sobre los justos títulos de la presencia en el Nuevo Mundo.

La crítica de Diderot se plantea desde una interpretación ilustrada sobre la existencia de una moral universal, es decir, común a todos los pueblos, ya fuesen civilizados o no, basada en la razón, y cuyo objetivo sería la búsqueda de la felicidad. La obligación de todo estado sería la consecución de esa felicidad general, asimilada al concepto de bien común. Ese es el principio legitimador, y que permite exigir al hombre en la sociedad su entrega al estado. El ciudadano solamente necesita una virtud que no es otra que la justicia, y tiene como deber ser feliz. El interés general o el bien común, por su parte, solamente debe respetar los derechos del hombre. Los estados que se basan en la fuerza y la tiranía no serían, por lo tanto, legítimos. Esa es la razón de la crítica del absolutismo imperante, del privilegio fiscal, propio de la sociedad estamental, la condena de las guerras y de las relaciones internacionales interesadas de los monarcas, la denuncia de la corrupción y la dura crítica a la Iglesia. Y de ahí arrancaría su teoría de la sociedad civil, caracterizada por la igualdad ante la ley, las libertades, especialmente la de expresión o prensa.

Diderot, en consonancia con lo expuesto, nos habla de la reivindicación de los derechos del hombre pero de forma universal, no sólo de los europeos civilizados, sino también de los hombres colonizados y de los esclavos

Diderot, en consonancia con lo expuesto, nos habla de la reivindicación de los derechos del hombre pero de forma universal, no sólo de los europeos civilizados, sino también de los hombres colonizados y de los esclavos. Aceptar la barbarie de los civilizados sobre los colonizados sería una enorme contradicción con la teoría de la búsqueda de la felicidad del ser humano. Por eso critica con dureza la explotación de los europeos y analiza las causas de la misma. La acción de los europeos es el espejo de los vicios de las naciones civilizadas de su época, de la pérdida de valores humanos y sociales, que no se pueden comparar con los de los nativos porque saldrían perdiendo. Sin lugar a dudas, Diderot fue un moralista, pero sobre todo, un ilustrado muy personal, ya que no encontramos ejemplos entre los grandes filósofos del siglo en su defensa de los nativos, de los colonizados. Este es un ejemplo evidente, y Gonzalo Pontón lo deja muy claro en su prólogo, de la necesidad de no generalizar a la hora de abordar la Ilustración y los ilustrados. Diderot nunca consideró a los nativos como “salvajes” seres inferiores en una concepción paternalista, ni justificó nunca la esclavitud, ni fue un individualista, como lo fueron algunos de sus supuestos compañeros ilustrados.

Para Diderot los indígenas habían perdido su libertad desde el momento en el que los occidentales ocuparon sus tierras empleando, además, la violencia. Los europeos solamente tenían derecho a establecerse en el Nuevo Mundo en los lugares no habitados, desérticos, respetando las costumbres y cultura de las zonas habitadas vecinas. En las zonas completamente habitadas solamente cabía la cooperación, y exigir nada más que la hospitalidad. Todo lo contrario de lo que se había hecho. El nativo nunca fue considerado un igual, sino un esclavo, una víctima de la ambición y codicia, con el concurso o amparo del clero. Los nativos, por lo tanto, tendrían todo el derecho a rebelarse contra sus opresores. En este sentido, recordemos que el derecho a resistir y sublevarse se desarrolla de forma evidente en estos momentos tanto en Norteamérica, en las Trece Colonias, como en la Francia prerrevolucionaria. No parecía contradictorio que si los colonos o los franceses consideraban como tiránicos sus respectivos gobiernos y, por lo tanto, tenían derecho a rebelarse, también ocurriera en el ámbito colonial indígena, en línea con lo que expresábamos más arriba sobre la reivindicación universal de los derechos del hombre.

La modernidad de su discurso no sólo parte de lo que hasta aquí hemos expuesto. También la encontramos en su crítica a la unión de la iglesia y el estado. No entiende que el clero deba subsistir a cuenta del erario público, planteando la nacionalización de los bienes eclesiásticos. Defiende la enseñanza pública y el establecimiento de una especie de protoestado del bienestar porque propone que sea el estado el que se encargue de atender las enfermedades y la vejez, haciendo una fuerte crítica del sistema asistencial de la crisis del Antiguo Régimen. En algún sentido, Diderot planteará también preocupaciones que podríamos considerar ecológicas. Es muy interesante su comparación entre los núcleos de población indígenas y las ya desmesuradas grandes ciudades europeas, como París, y eso que se encontraba todavía en los primeros albores de la Revolución Industrial con sus posteriores consecuencias en estas cuestiones.

El Club organitza un sopar col·loqui a Figueres amb una ponència d’Enric Marín.

El passat divendres 13 de febrer el Club Liber Cogitatio va desplaçar-se, per primera vegada des de la seva fundació, a la ciutat de Figueres per celebrar un sopar col·loqui.


L’esdeveniment, que va comptar amb la benvinguda de Josep Maria Bernils, el tinent d’alcalde de la ciutat, i amb un públic d’una cinquantena de persones, es va celebrar a la Sala Narcís Monturiol del Cercle Sport. En aquesta ocasió, el periodista i expert en comunicació Enric Marín va pronunciar una ponència titulada «Desinformació, crisi democràtica i autoritarisme. Una reflexió crítica sobre la comunicació política avui».


Enric Marín va fer un anàlisi de l’impacte la comunicació política. La comunicació, és descrita per Marín com a «producció simbòlica que articula l’espai de mediació entre l’experiència i la consciència». Segons Marín, la comunicació és un eina fonamental que utilitza la política per a dirigir ideològicament el pensament del gruix de la societat i, des de mitjans de segle passat, ha estat instrumentalitzada per establir les bases d’un neoliberalisme descarnat que, cada vegada més, té més presència en el panorama geopolític actual. Des de l’esfera de les telecomunicacions, la informàtica i els algoritmes, els poders canalitzen el seu ordre discursiu influint en la visió dels individus arreu. Segons Marín, l’abundància d’informació i de les fake news fan més necessària que mai l’adquisició del pensament crític. Finalment, el ponent va reivindicar que les institucions públiques i la societat civil han de tenir un paper protagonista en la regulació de les comunicacions per a promoure un ecosistema comunicatiu democràtic.

Acabada la ponència es va poder establir un col·loqui que va permetre al públic establir un diàleg amb el ponent.

Enric Marín i el públic vàren poder seguir tractant sobre la temàtica de la conferència en un sopar que es va celebrar al Cafè del Casino Menestral en un ambient de distensió.

Enllaç de la conferència: https://youtu.be/byUo6wFI15k?si=KOGatkYnZckzBkBs

XERRADA SOBRE L’ANARQUISME A CATALUNYA

El passat 12 de desembre es va celebrar al Centre Cícic Escoles Velles de Castell d’Aro un col·loqui organitzat pel Club Liber Cogitatio en què el copresident del Club, Andrés Cascio, i l’Albert Testart, escriptor, politòleg i sociòleg empordanès, varen fer un anàlisi sobre l’anarquisme, els seus postulats teòrics i la seva influència en la història de Catalunya.

Els ponents van posar de manifest com el moviment de l’anarquisme, sovint menystingut per molts sectors del conservadurisme polític i molt desconegut per altres sectors socials, ha estat determinant per a l’assoliment de diferents demandes socials. Lluny de representar una ideologia del caos, l’anarquisme ha estat un moviment de caràcter il·lustrat que, si bé no ha trobat mai una articulació política sostinguda ni uniforme, ha estat i constitueix encara una utopia de llibertat. Testart també va fer una anàlisi sobre les relacions ideològiques existents entre la Francmaçoneria i l’anarquisme mostrant com coincideixen en diversos punts, com la voluntat d’edificar un món on l’espiritualitat laica i la cooperació de les persones vetllin pel benestar social.

L’acte, que va acollir a una trentena d’assistents, va culminar en un fecund debat en què es van intercanviar diferents punts de vista i es va cloure amb un sopar fraternal al Casino Castellarenc.

Joan Manel del Pozo dona una conferència sobre IA i filosofia a Mèxic

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Joan Manel del Pozo, doctor en Filosofia i docent de la Universitat de Girona i Ulises Cortés, investigador i professor especialitzat en Intel·ligència Artificial de la Universitat Politècnica de Catalunya, han participat a les jornades FIL Pensamiento que s’han celebrat a Guadalajara-Jalisco parlant sobre Filosofia i Intel·ligència Artificial. Els ponents han analitzat els reptes morals i filosòfics que es deriven d’aquesta tecnologia.

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Joan Manel del Pozo, doctor en Filosofía y docente de la Universidad de Girona, y Ulises Cortés, investigador y profesor especializado en Inteligencia Artificial de la Universidad Politécnica de Cataluña, han participado en las jornadas FIL Pensamiento que se han celebrado en Guadalajara-Jalisco, donde han tratado sobre Filosofía e Inteligencia Artificial. Los ponentes han analizado los retos morales y filosóficos que se derivan de esta tecnología.

https://www.bing.com/videos/riverview/relatedvideo?q=IA+y+filosof%c3%ada%3a+preguntas+para+nuestra+%c3%a9poca&&mid=2D462AC687B6AD2FD4AD2D462AC687B6AD2FD4AD&FORM=VAMGZC

UNA MIRADA SERENA Y ENTUSIASTA SOBRE «CANTO GENERAL» DE PABLO NERUDA

PUBLICADO EN ISIDORA Revista de Estudios Galdosianos

“En las bibliotecas hablan las almas de los muertos” Plinio, El Joven

A los 75 años de su publicación, sigue siendo un mensaje rebelde y comprometido con los más vulnerables.

A nuestro alrededor se han desmoronado demasiados valores y principios de solidaridad, justicia e igualdad. El panorama es tan oscuro, está tan lleno de incertidumbres… que vivimos a la defensiva. Nos indignamos, sí, pero no hacemos mucho más.

Un odio fanático se extiende como una mancha de aceite. El sectarismo es muy contagioso y va ganando cada vez más adeptos. Un clima enrarecido de necedad, inmadurez emocional y ausencia de pensamiento crítico, nos envuelve y deja tras sí un olor pestilente.

He vuelto a releer recientemente, diversos fragmentos del “Canto General”. ¿Por qué? Quizás porque no hay demasiados asideros a los que agarrarse. Me ha proporcionado dosis de rebeldía, humanismo, compromiso con los más vulnerables y ánimos para proseguir la lucha contra la injusticia y el abuso de poder. No es poco, desde luego.

Neftalí Reyes, ha expresado en diversas ocasiones, que es su obra preferida, por la que siente más apego. Vio la luz en 1950 en México. Es más, mucho más que un canto épico, de lo que ha sido, es y será América.

Los versos de Pablo Neruda son combativos. Esta auténtica epopeya, para mí, pertenece al género épico. Combina y mezcla en una amalgama equilibrada y potente, la crónica histórica y la crítica social sin dejar a un lado la descripción paisajística. Es toda una innovación. En cierto modo, está reinventando o dándole un nuevo giro y horizonte al género.

Dialoga, de forma fecunda, con la cultura precolombina. Critica la actuación de los conquistadores y se extiende en comentarios apasionados y luminosos sobre los libertadores. Es una poesía comprometida con un ideal social de emancipación y que reivindica el humanismo y la dignidad de América del Sur.

Con una profunda hondura poética muestra la dimensión de las heridas y cicatrices. Las reivindicaciones y luchas de los indígenas y de los libertadores flotan por encima del tiempo. Es como si se tratara de un perpetuo recomenzar.

Sus versos transmiten los aullidos del viento. Son un reflejo del tiempo que comienza, parece que se acaba mas regresa con nuevos bríos. Están llenos de una rebeldía que se niega a aceptar el fracaso del esfuerzo. Todo lo contrario. La historia oficial tiene su revés y es más que las ruinas que el tiempo ha ido dejando a su paso.

Se perciben cicatrices de sal en la frente de un fuego que no se ha apagado y que permanece y permanecerá encendido. Para quienes no
quieran entender sus jeroglíficos, su escritura parece indescifrable más, desde luego, no lo es.

No es extraño que en “Confieso que he vivido” afirme con claridad y rotundidad, que es su libro más importante. Es, sin duda, una de las obras cumbre de la poesía del siglo XX. Creo que el poema “Alturas de Macchu Picchu” es de una belleza sublime.

Para el lector o lectora interesado, es probablemente, el poema idóneo para adentrarse en ese universo nerudiano. En él canta y reivindica las ruinas arcaicas mas también, el drama humano de los esclavos que construyeron aquella ingente fortaleza.

Fue un parto lento. Lo inició en 1938 en plena Guerra Civil española. Desde su publicación estaba destinado a convertirse en un texto emblemático. En la primera edición mexicana, las ilustraciones corren a cargo, nada menos, que de Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, dos grandes muralistas.

En esta vigorosa reafirmación de los símbolos heroicos y de la resistencia frente a la opresión, cabe destacar los versos dedicados a Cuauhtémoc y al líder obrero Luis Emilio Recabarren. No se olvida, tampoco, de homenajear a Walt Whitman, precursor de las luchas por los derechos civiles.

Para Neruda el hombre es la fuerza que todo lo crea y la fuente de nuestros valores. Coincidiendo en esta apreciación con Albert Camus. Para él, quien se entrega, quien abandona, no se hace respetar. Es más, considera que los prejuicios son incompatibles con el conocimiento.

Me viene a la mente un pensamiento de Milan Kundera, formulado en “El arte de la novela”: ”La estupidez moderna no quiere decir ignorancia sino pensamiento de los prejuicios” Desde su firme compromiso, Neruda considera que el apoliticismo es la otra cara del antihumanismo.

No todo el mundo comparte este planteamiento, mas creo sinceramente que Pablo Neruda, es portador de un claro humanismo compatible, desde luego, con una poesía reciamente épica. No es discutible que concibe la poesía como motor del cambio social.

Algunos críticos consideran que su fuente de inspiración es la “Araucana” de Alonso de Ercilla. Se siente solidario con los perseguidos. Los considera sus hermanos y así lo transmite. Basta leer con detenimiento, determinados poemas de “La tierra se llama Juan”. En cierto sentido el “Canto General” es un viaje desde el presente hasta el pasado. Están entrelazados. Depende uno del otro ya que son fragmentos, eslabones de una larga cadena.

Neruda confiesa abiertamente sus propósitos. Llama a América nuestro Continente y, considera que hay que realizar una triple tarea: descubrirlo, construirlo y recobrarlo. No hay que pasar por alto los crímenes que han ensangrentado los hechos más oscuros. Es más, la rica y exuberante vegetación del Continente hay que incorporarla al poema, sin olvidar los volcanes y los ríos. El poeta da voz a las víctimas de la opresión que han sido y siguen siendo su fuente de inspiración.

¿Qué se propuso? Formulémoslo con sus propias palabras, extraídas de “Confieso que he vivido”: “Agrupar las incidencias históricas, las condiciones geográficas, la vida y las luchas de nuestros pueblos”. Por si esto no bastara considera, además, que “Canto General” es su libro más ferviente y más vasto.

Pablo Neruda tiene un sentido dialéctico de la Historia, quizás por eso, las antiguas luchas y las actuales, no sólo se entrelazan sino que son parte indisociable de un todo. Es la suya una poesía combativa y militante.

Estas notas apresuradas son, sin lugar a ningún género de duda, insuficientes. Sólo pretendo -¡ojalá lo consiga!- captar la atención del lector o lectora y estimularlo a fin de que extraiga un tiempo para adentrarse en este universo variopinto, original y combativo.

Confiesa igualmente, que las luchas populares son las que lo empujan hacia una nueva poesía épica. Para él crear sentido es crear nuestro mundo y negarlo, renunciar a él. Esta idea es fundamental para pensar el futuro y tenerlo como horizonte. Hoy, cuando tan insistentemente se habla de distopías, conviene recordar los mensajes emancipadores y rebeldes que contienen los poemas de “Canto General”.

Es tal y como hemos formulado un canto épico. Recuerdo unas hermosas palabras de Eurípides que muestran como la aspiración de rebeldía ante la injusticia están presentes en el corazón, desde los tiempos más remotos: “El hombre más noble es el que se abandona siempre a las esperanzas. La desesperación es de hombres cobardes”.

Para despertar del conjunto de crisis que nos agobian, hay que romper y hacer añicos el pesimismo que han introducido en el presente, los totalitarismos y sus cómplices. Las visiones reaccionarias, pretenden convencernos de que el futuro será peor que el presente y que debemos acomodarnos a la senda que han trazado.

El conservadurismo cultural lleva a la inacción… y al abandono. El “Canto General” nos previene contra una tríada, harto peligrosa y manifiestamente desmovilizadora: inseguridad, miedo y desconfianza. La clave de su éxito la cifra esta estrategia reaccionaria en la indiferencia.

Pienso que pueden encontrarse similitudes y hasta equivalencias entre Pablo Neruda y Octavio Paz. Existe una aspiración común, llegar a ser lo que somos.

Un horizonte de vida nos desvive y reafirma. Nos inventa un rostro y lo desgasta. En “El mono gramático”, Octavio paz lo especifica así: “ir hasta el fin para saber que hay detrás del fin”. La inteligencia consiste en descifrar estos aparentes enigmas.

Muchos poemas de “Canto General” son auténticos descubrimientos que Neruda nos invita a compartir. Sentimos en nuestra boca el sabor de la sal en los labios resecos. Tal vez, no encontremos el camino, mas no hay que abandonar su búsqueda. El tiempo nos encierra entre sus muros intangibles mas hay que escapar, de ellos para transitar otros espacios históricos.

El silencio puede ser hermoso, no está demás evocarlo, mas hemos de superarlo y de encontrar la voz que nos pertenece y que han intentado arrebatarnos.

Estos comentarios van tocando a su fin. Quiero, sin embargo, compartir contigo, amigo lector, amiga lectora un fragmento de “La tierra se llama Juan”, donde se aprecia la identificación con el pueblo trabajador y el tono que Neruda imprime a todo su extenso poemario.

LA TIERRA SE LLAMA JUAN

Detrás de los libertadores estaba Juan

trabajando, pescando y combatiendo,

en su trabajo de carpintería o en su mina mojada.

Sus manos han arado la tierra y han medido los caminos.

Sus huesos están en todas partes.

Pero vive. Regresó de la tierra. Ha nacido.

Ha nacido de nuevo como una planta eterna…

Me gustaría que el lector considere las palabras de Pablo Neruda como una manifestación de que la poesía posibilita dar voz a quienes no tienen poder. Con su sabiduría y experiencia, nos transmite que si se pierde el sentido crítico es irremediable que caiga el telón de la libertad.

Unas palabras como estas tienen su punto reivindicativo. Los liberticidas en todo tiempo han pretendido –y siguen pretendiendo- implantar un autoritarismo de servidumbre voluntaria.

El “Canto General” en buena medida, nos muestra el camino. Todavía estamos a tiempo, aun podemos evitar que nuestras sociedades evolucionen irremisiblemente, hacia nuevas formas de totalitarismo y control.

Las dictaduras tienen varias máscaras en el baúl de la infamia. Según marchen los acontecimientos, se colocan una u otra, para seducirnos y reducirnos a súbditos.

Sugiero, encarecidamente, una lectura o relectura de algunos poemas del “Canto General”. Lo digo en la seguridad de que no se sentirá defraudado quien decida emprender esta apasionante tarea.

Es más, encontrará motivos para continuar creyendo en la esperanza. Este agobiante estado de cosas no sólo debe cambiar, sino que hemos de contribuir activa y colectivamente a lograrlo.


Cada uno y cada una, ha de abandonar la comodidad y la indiferencia y prestarse a participar en una tarea transformadora, repleta de dificultades, no exenta de amarguras pero que contiene algo de tanto valor como combatir las injusticias y abrir caminos a nuestra autorrealización y a una vida colectiva que merezca la pena compartir con otros.

La Francmaçoneria empordanesa està d’aniversari

La lògia Pedra Tallada amb seu a Palafrugell va celebrar el seu quinzè aniversari en un mas de Corçà amb una trobada en la què hi van assistir 140 persones, moltes d’elles provinents de l’àmbit maçònic nacional i internacional.

El Club Liber Cogitatio es fa ressò de l’esdeveniment que la Francmaçoneria mixta, liberal i adogmàtica empordanesa va celebrar el passat dissabte 19 de juliol. L’esdeveniment va comptar amb l’assistència de membres i representants de la Gran Lògia Simbòlica Espanyola de diferents regions de l’estat, francmaçons procedents de lògies de França i de Bèlgica, membres i representants de totes les organitzacions maçòniques presents a les comarques gironines i també representants de la societat civil.

La Francmaçoneria és una societat iniciàtica amb més 300 anys d’antiguitat que es dedica a promoure el lliurepensament entre els seus membres i la societat. Mitjançant un llenguatge simbòlic que fa referència a les eines de la construcció que empraven els antics constructors de catedrals de l’edat mitjana, la Francmaçoneria promou la investigació, la interpretació i la lliure discussió celebrant reunions rituals que propicien, entre els seus membres, un clima de respecte i tolerància.

Lluny de la llegenda negra que diferents règims autoritaris han atribuït a la societat dels francmaçons, aquest Orde discret (que no secret) es restablí legalment després de la caiguda del franquisme. La francmaçoneria mixta i adogmàtica havia desenvolupat una intensa activitat a les comarques empordaneses en temps anteriors a la dictadura. Palafrugell havia allotjat la Lògia la Llum que va treballar des del 1888 fins al 1936 i no tornaria a desenvolupar la seva activitat filosòfica, filantròpica i progressiva fins el 17 de juliol del 2010, data en què es va obrir la Lògia Pedra Tallada, pertanyent a la Gran Lògia Simbòlica Espanyola (la federació més gran de Lògies Mixtes, adogmàtiques i progressistes d’Espanya).

Pedra Tallada és un espai laic, un taller que treballa com una escola de formació de ciutadans, promou el lliure pensament i comparteix una visió universal d’un espai públic que propugna la igualtat, el pensament racionalista, la lluita per la llibertat i que aspira a reunir la societat en una unió fraternal que desenvolupi una justícia social més gran.

Després d’una cerimònia reservada als francmaçons presents, la vetllada va continuar amb diferents parlaments dirigits a tots els assistents. Andrés Cascio, com a Venerable Mestre de la lògia, presentà i donà la paraula als ponents. Joan Francesc Pont va començar amb una intervenció que va tractar sobre la fundació de Pedra Tallada. L’exdiputat i conseller Jordi William Carnes també va fer una intervenció posant en valor el paper de la Francmaçoneria en el progrés intel·lectual de la societat. Hungria Panadero, directora de la Fundació Ferrer i Guàrdia, va presentar un resum de la memòria anual de la fundació i oferí un anàlisi sobre la religiositat en la societat i en les institucions. Els parlaments es van cloure amb la presentació del llibre, per part de l’autora Carme Andavert Mis recetas para compartir, Gastrorecetas para grupos de amigos en fraternidad, un llibre que concebut per a oferir receptes per a trobades d’amics o àpats maçònics.

La celebració del quinzè aniversari de Pedra Tallada es va coronar amb un sopar seguit de nombrosos brindis i felicitacions en un clima de fraternitat entre els assistents.

Mujeres republicanas españolas, por Eduardo Montagut

En la época del Sexenio Democrático existieron mujeres que militaron en las filas del republicanismo. Una de las más destacadas fue, sin lugar a dudas, la aragonesa Modesta Periú (1845-1871), de corta vida, pero de intenso compromiso en el federalismo. Participó en mítines, manifestaciones, publicó en diversos periódicos republicanos y llegó a aparecer en los Episodios Nacionales de Galdós. En 1869 estuvo en las barricadas en Zaragoza en la insurrección de signo republicano que allí aconteció. Periú siempre demostró un ímpetu revolucionario y republicano muy intenso, llegando a jugarse la vida. Desarrolló también un evidente compromiso con la causa de la emancipación de la mujer. Después de la insurrección se dedicó a escribir en la prensa y formó parte de la asociación zaragozana Tiro Nacional, para pasar a residir en Madrid, ya enferma, pero sin dejar de estar activa. Por sus escritos sería detenida y enviada a la Casa Galera de Madrid, la prisión para mujeres de la capital.

El primer feminismo español tuvo evidentes conexiones con el republicanismo, aunque también con el anarquismo, la masonería y el librepensamiento. En este contexto debemos encuadrar la Sociedad Autónoma de Mujeres de Barcelona de 1889 gracias al esfuerzo de Teresa Claramunt, Ángeles López de Ayala y Amalia Domingo Soler, es decir, una anarquista, una republicana librepensadora y masona, y una espiritista. La sucesora de esta organización sería la Sociedad Progresiva Femenina, inspirada por López de Ayala en 1898, aunque con el concurso también de las otras dos. La Sociedad aunó su trabajo en favor de la emancipación de la mujer con el librepensamiento y el laicismo, así como con las ideas republicanas y las reivindicaciones de tipo social.

Ángeles López de Ayala fundo la revista de la sociedad, El Gladiador, donde escribieron librepensadores, masones y las Damas Radicales. La publicación sería sustituida después de la Semana Trágica por El Libertador, y en 1914 saldría El Gladiador del Librepensamiento. La Sociedad tuvo una relación estrecha con el radicalismo de Lerroux. En este sentido, es importante destacar a las mencionadas Damas Radicales, ya que sería la primera organización política republicana de mujeres. Debemos destacar que en el año 1910 Ángeles López de Ayala convocó la primera manifestación feminista de la Historia de España en Barcelona con el apoyo, precisamente, de los republicanos radicales.

Avanzando el siglo XX algunas de las más destacadas intelectuales y feministas españoles también se dedicaron a la causa política republicana. Entre ellas, destacaron, sin lugar a dudas, Clara Campoamor y Victoria Kent. La primera estuvo cerca en un principio del socialismo, dando conferencias en la Casa del Pueblo de Madrid y llegando a prologar la obra feminista socialista más importante de las primeras décadas del pasado siglo, es decir, el libro Feminismo Socialista de María Cambrils, pero nunca militó ni en el Partido Socialista ni en la UGT. En 1929 formaría parte del comité organizador de la Agrupación Liberal Socialista, junto con Matilde Huici, una organización que no terminaría de cuajar. Después estaría en los inicios de Acción Republicana, pero terminó por pertenecer al Partido Radical. En lo que sí se distinguió fue en la defensa de algunos de los implicados después de la rebelión de Jaca y en el proceso conta el Comité revolucionario. Campoamor sería elegida por la circunscripción de Madrid en las elecciones generales de 1931. Debemos recordar que las mujeres podían ser elegidas, pero no votar. Tuvo, como es sabido, un destacado papel en las Cortes Constituyentes, siendo la gran defensora del reconocimiento del derecho al sufragio. Su propio Partido, en cambio, no se distinguió, precisamente, en esta conquista.

En noviembre de 1931 creó la Unión Republicana Femenina, organización que pretendía promover campañas para que las mujeres asumieran sus deberes cívicos en favor de la República, organizando actividades culturales y de signo pedagógico político. En las elecciones de 1933 no pudo renovar su escaño, pero se le encargó la responsabilidad de ser directora general de Beneficencia y Asistencia Social desde diciembre de ese año hasta octubre de 1934. Precisamente, cuando el Partido Radical comenzó a gobernar con la CEDA, Campoamor decidió romper con el radicalismo, desengañada por la fuerte represión de la Revolución de Asturias. Así se lo hizo saber a Lerroux en una carta en febrero de 1935. En julio de ese mismo año intentó ingresar en Izquierda Republicana, pero se le negó su entrada, seguramente como represalia por su abandono de Acción Republicana en su día. Tampoco pudo estar en el Frente Popular.

La militancia republicana de Victoria Kent comenzó al afiliarse al Partido Republicano Radical-Socialista, fundado, liderado por Marcelino Domingo y por Álvaro de Albornoz, al que defendió en el brillantemente en el Consejo de Guerra al que fue sometido el 20 de marzo de 1931 por el delito de sublevación para la rebelión militar por haber participado en los movimientos para terminar con la Monarquía.

Fue elegida en las elecciones a las Cortes Constituyentes en junio de 1931, siendo muy activa en las discusiones sobre el proyecto constitucional. Aunque Victoria Kent era una reconocida feminista se mostró contraria al reconocimiento constitucional del derecho al sufragio femenino porque compartía la teoría de una parte del republicanismo español de que la mujer española seguía fuertemente influenciada por la Iglesia, por lo que defendió que el reconocimiento de este derecho fuera aplazado, aunque eso fuera a costa de renunciar a un principio en un ejercicio de pragmatismo político. La polémica con Clara Campoamor tuvo ya en su momento una gran repercusión, ya que Campoamor consideraba que la madurez política se alcanzaba ejerciendo todos los derechos.

Victoria Kent tuvo un destacado papel en la Administración de la Segunda República al hacerse cargo de la Dirección General de Prisiones, donde estuvo unos catorce meses, desarrollando una intensísima labor reformista que ha pasado a la Historia por su defensa del proceso rehabilitador frente al exclusivo punitivo de las penas y las cárceles, siguiendo la estela de Concepción Arenal.

Pero algunos aspectos de su reformismo terminaron por chocar con el Gobierno, especialmente sus deseos de depurar al personal penitenciario por considerar que muchos de sus componentes no eran reformistas. Fernando de los Ríos no estaba ya en el Ministerio de Justicia, y su sucesor, Álvaro de Albornoz, a pesar de ser compañero de partido de Kent y su antiguo defendido, se alarmó de estas propuestas porque podían suponer conflictos, y tampoco Azaña estuvo muy por la labor, al considerar que la reformadora era demasiado humanitaria, podía generar indisciplina en las cárceles y que no contaría con apoyo social para los cambios. Victoria Kent decidió, en consecuencia, dimitir.

Artículo publicado en Eco republicano el 21/09/2023: https://www.ecorepublicano.es/2023/08/mujeres-republicanas-eduardo-montagut.html

Feminisme i maçoneria: treballar al marge o en harmonia igualitària?

El trànsit de la maçoneria operativa a la maçoneria especulativa (segles XVI- XVIII) és la prova fefaent de la capacitat adaptativa de la maçoneria per travessar successius nous temps i impregnar-s’hi. El gruix i potencialitat del seu corpus organitzatiu, simbòlic i ètic,
permet el diàleg amb presents diversos, sense risc de mort o de desaparició.

I és des de la perspectiva adaptativa on, potser, es pot contextualitzar la presència i participació de les dones a la maçoneria. És a dir, en la mesura que històricament les dones van conquerint espais, coneixements i responsabilitats públiques i visibles en la
societat, també ho fan, tot i que amb força dificultats i entrebancs, en l’àmbit maçònic.

La Constitució d’Anderson (1723) on queda estructurada i fonamentada la maçoneria especulativa, s’establí que la pertinença a la maçoneria -al·legant la tradició operativa medieval- només podia ser masculina. Tot i així, ben aviat, sorgí la necessitat d’incloure
les dones en l’activitat maçònica, i ja en el 1774, el GODF (Gran Orient de França) regularitzà les lògies d’adopció. Les lògies d’adopció estaven formades per dones tutelades per una lògia masculina i els treballs administratius i filosòfics, estaven presidits pel corresponent Venerable masculí. El concepte tutela, que estableix de facto, ciutadans de primera i ciutadanes de segona no resulta estany, pels que, per exemple,
hem nascut sota el franquisme, ni tampoc per les dones de determinats règims on encara avui necessiten el permís d’un marit, un germà o un pare per administrar els seus bens, viatjar, casar-se, etc…


Poc abans de la Revolució Francesa, la maçoneria es feu eco de l’atmosfera llibertina del moment, on dones i homes de la burgesia i l’aristocràcia participaven en cenacles i lògies de caire més aviat frívol i galant. Un exemple d’aquest ambient el relata Pepe Rodríguez
quan documenta el ritual de La amazona inglesa: “ordena a las mujeres sacudirse el yugo de los hombres y considerar tiranos a aquellos que rechazan someterse a sus órdenes”. Un feminisme aparentment radical, més en sintonia amb filosofies llibertines i provocatives que amb conviccions igualitàries.

La Revolució Francesa va sembrar la llavor de la igualtat i la necessitat d’equiparar drets. Fou en aquests temps convulsos quan van ser publicats textos feministes fundacionals tals com: Déclaration des Droits de la Femme et de la Citoyenne, d’ Olympe de Gouges
(1791): “la dona neix lliure i és igual en drets a l’home…” I també A Vindication of the Rights of Woman: with strictures on Political and Moral Subjects de Mary Wollstonecraft (1792) . Establert aquest nou paradigma ideològic i social, la participació i imbricació de les dones en els treballs maçònics es feu més profunda i rigorosa, i sovint estava vinculada al moviment feminista que anava creixent i evolucionant. El tsunami de la Revolució Francesa feu imperativa la participació de les dones a la maçoneria, però tot i així, el mecanisme que s’adoptà per fer-ho factible, continuà essent la fórmula de l’adopció i la conseqüent tutela. Només algunes dones, amb notorietat cultural i social van ser admeses, sense obstacles administratius o organitzatius, a lògies masculines.

A finals del XIX i en un context on el moviment feminista s’havia anat centrant en l’assumpció de drets polítics -el sufragisme-, i el dret a l’educació, cristal·litzà l’Ordre Maçònique Mixte International Droit Humain, fundat per Marie Deraismes i Georges
Martin, el dia 11 de maig del 1898. Fou la primera obediència on homes i dones passaven a tenir la mateixa consideració en drets i obligacions. El Dret Humà encara avui és present en diversos països, inclòs el nostre. El Gran Orient de Catalunya en els seus inicis, es va nodrir del seu esperit, i diversos membres fundadors n’havien format part prèviament. A dia d’avui, les obediències mixtes i les exclusivament masculines conviuen arreu del món. Per exemple, la Gran Logia Simbólica de España, o el Gran Orient de Catalunya són mixtes i homes i dones treballen junts i en igualtat -o almenys tant imperfectament junts i en igualtat com en la societat civil-. En canvi, la Gran Logia de España, per exemple, s’oposa al treball conjunt, i per ells el simbolisme de la Construcció és 100% masculí.

La finalització de la Segona Guerra Mundial va retornar momentàniament la dona a la llar després d’haver escomès múltiples activitats, tals com col·laborar amb la Resistència, tenir cura de persones ferides i malaltes, treballar a la indústria o al camp etc… mentre els homes eren al front. Aquest retorn a l’àmbit domèstic, després d’haver desenvolupat rols públics, generà malestar, i poc a poc es va anar congriant una nova onada feminista que eclosionà cap els anys 60 del segle passat. Durant aquest període les lògies d’adopció, començaren a difuminar-se i dissoldre’s definitivament, i la fórmula del tutoratge d’un Venerable masculí va caure pel seu propi pes. Curiosament les maçones no sol·licitaren l’ingrés a lògies mixtes, sinó que es decantaren per crear les seves pròpies lògies, que funcionarien amb independència a tots nivells i on només hi treballarien dones. Al 1944, va néixer la Gran Lògia Femenina de França (GLFF) una obediència formada i gestionada només per dones que va polaritzar i vertebrar aquesta aspiració.

La GLFF ha ajudat, a través de la seva lògia Le Rose des Vents a crear les Grans Lògies Femenines fora de França: a Suïssa, Bèlgica, Itàlia, Portugal, Veneçuela i Bulgària. També va contribuir, salvats obstacles interns i externs -més fratricides que fraternals- a crear al juny del 2005, la Gran Lògia Femenina Espanyola (GLFE), prenent per base les lògies barceloneses Luz Primera i Yetzirah de Montserrat, i Asiyah Canigó de Girona. Actualment, l’obediència compta amb 13 lògies distribuïdes per tot l’Estat.

Si a l’inici plantejava que la maçoneria era adaptativa i porosa respecte als moments polítics i socials que travessava, podríem afirmar que la maçoneria mixta, -homes i dones treballant en peu d’igualtat- seria tendència en el nostre present, si es té en compte que
en la societat civil -professional, política i educativa- la paritat i la igualtat són mandats a acomplir, o com a mínim, fites enriquidores i justes a assolir. Però realment és així? L’observació de les realitats actuals, podria potser desmentir-ho: cada vegada més, les dones s’aparellen entre elles i formen grups de dones ja sigui d’àmbit professional, lúdic, personal etc. que prescindeixen totalment de la participació dels homes i de l’ideari col·laboratiu entre gèneres. Per què? La clau potser no ens la podria donar la societat civil, sinó la maçoneria femenina: “La francmaçoneria femenina permet a les dones, en un entorn especial, reflexionar sobre elles mateixes i re-néixer”, o bé: “per afrontar aquests
deures (derivats de la igualtat de gèneres), per aprendre a usar plenament els seus drets, la dona sent la necessitat de centrar-se. Te la necessitat absoluta de trobar-se perquè ja no es reconeix en les imatges que es mostren d’ella. Ha de re-situar-se en tots els plans: social, moral, sentimental, espiritual i també físic”. El discurs de la maçoneria femenina sobre la necessitat de treballar/actuar soles i sense pautes d’universos masculins, sembla que coincideix en part, amb sectors avançats de la societat, especialment entre dones joves.

L’harmonia de contraris basada en la relació igualitària d’homes i dones, hauria de ser ara mateix, una fita a revisar o si més no, a observar. Segueix vigent? En aquests últims anys, la bretxa entre homes i dones s’ha fet més i més gran. Les dones han avançat a gran
velocitat i els homes van xano-xano. L’acció i el discurs feminista ha cobert o impregnat nous àmbits de transformació social i també personal i íntima, i els homes se senten força descol·locats i perplexes en la mesura que els rols amb els quals s’identificaven i construïen la raó del seu ésser s’han esvanit, i en alguns casos, dinamitat. I això ho han fet les dones, no pas en combat amb els homes, sinó confiant i desenvolupant les seves pròpies forces i potencialitats, tal com passa en les obediències maçòniques femenines que per treballar millor, proposen fer-ho al marge dels homes.


Teresa Vilardell Grimau – Guionista, dramaturga i directora escènica. Doctora en Arts Escèniques

Pensar la tecnoètica, una eina de futur

Ser protagonistes o ser espectadors. Aquesta és la cruïlla en la que el filòsof Ramon Alcoberro va situar la Catalunya i l’Europa del s.XXI davant l’aclaparadora revolució tecnològica que el món està experimentant. La conferència del professor es va dur a terme el passat divendres 7 de febrer al Mas Dausà de Castell d’Aro en una xerrada organitzada pel Club titulada Pensar la tecnoètica, una eina de futur

O bé trobem la manera que les nostres universitats siguin capaces de crear un talent tecnològic que es quedi aquí per a què Europa pugui esdevenir un actor del progrés cientificotècnic, o bé ens mourem a remolc de les grans potències sense conèixer de primera mà l’abast dels nous avenços tecnològics i de la intel·ligència artificial. Si bé en el passat va ser a Europa on es van desenvolupar les grans revolucions industrials, ara el Vell Continent fa tard a la cursa del desenvolupament de la intel·ligència artificial. Segons va advertir Alcoberro, el perill de no ser actors en aquesta nova revolució rau en el no poder saber allò que no sabem, és a dir, en desconèixer la configuració i l’abast de les noves tecnologies i els algoritmes que comencen a ser presents arreu.

Avui en dia, degut al notable avenç i sofisticació de les intel·ligències artificials, algunes empreses tecnològiques utilitzen uns algoritmes tan sofisticats que són capaços de predir la nostra conducta, fent que el problema moral sobre la llibertat humana hagi d’examinar-se des d’una nova perspectiva. Correm el perill, com anunciava Nietzsche que l’home es quedi antiquat. Fins a quin punt l’elecció de l’home serà lliure? De quina manera l’home, que cada vegada està esdevenint un ésser més dependent de la tecnologia i la informàtica, establirà una relació amb sí mateix? De quina manera serà possible innovar en un món on, cada vegada més, els monopolis tecnològics aclaparen totes les novetats? Aquests són els apassionants interrogants que Ramon Alcoberro va posar sobre la taula i que, com va vaticinar, només podran respondre’s mitjançant la reflexió filosòfica -o tecnoètica-.

La ponència d’Alcoberro va generar un interessant debat entre un públic d’una cinquantena de persones que va permetre intercanviar punts de vista i reflexions respecte els nous reptes que derivats de la irrupció d’un progrés tecnològic que avança a una velocitat vertiginosa. Finalment, l’acte va es va cloure amb un sopar fraternal on el ponent i els assistents varen poder intercanviar idees sobre aquestes i altres qüestions de manera més distesa.

Concha. Historia de una librepensadora (1885), por Eduardo Montagut

Concha. Historia de una librepensadora es un libro publicado en 1885, y escrito por Matilde Fernández de Ras, una mujer librepensadora muy culta, educada en Francia, madre de Matilde Ras (1881-1969), más conocida por ser una pionera de la grafología en España, por sus interpretaciones del Quijote, y por sus artículos, novelas, guiones y obras dramáticas.


Este artículo pretende recordar la reseña que Las Dominicales del Libre Pensamiento publicó en su número del 14 de junio de 1885, firmada por Melibeo. Estaríamos hablando de una obra pionera sobre el libre pensamiento en España en relación con las mujeres y escrita por una mujer.


El autor de la reseña consideraba que la obra tenía algo de novela y algo de historia. La autora se había propuesto enseñar lo que era una institutriz. Debemos recordar que había estudiado magisterio en Francia. La institutriz no era como la vieja dueña, educada en el fanatismo, y dedicada a enseñar a la joven a su cuidado acerca de las intrigas cortesanas, sin cumplir los encargos hechos por los padres de la misma. La dueña intentaba instruir a su pupila para manejarse bien en los lances amorosos frente a la institutriz que buscaría enseñar nuevos conocimientos, lo que la “sociedad moderna desea”. La dueña representaba la mujer del pasado, mientras que la institutriz representaba la mujer del presente.


Para Melibeo, la autora había demostrado todo esto en el primer libro que publicaba. Concha sería una joven educada en la escuela de institutrices, libre de preocupaciones y fanatismos. En el ejercicio de su profesión viajaba por distintos países, acompañando a una acomodada familia inglesa. Los viajes serían importantes porque de ellos sacaba múltiples enseñanzas. Concha rechazaba las solicitudes amorosas porque pensaba que no le darían la felicidad. Concha era indiferente en religión porque consideraba que en todas las confesiones había fanatismos, llegando a la conclusión de que la persona que se consideraba dueña de su corazón había de estar conforme con sus ideas y, por lo tanto, ser librepensadora. Por eso, se comprometía con un ingeniero que, habiendo empleado su corazón en investigar la verdad, se encontraba libre de preocupaciones.


En realidad, decía el autor de la reseña, más que una novela, era una autobiografía (el marido de la autora era arquitecto, por lo que sabemos), con un estilo sencillo y natural, lo que hacía que su lectura fuera muy agradable. Por eso, Melibeo animaba a la autora a no cesar en su tarea porque la mujer española lo agradecería.

Quienes somos

Somos un grupo de ciudadanos/as cuya característica común es el pensamiento libre, reunidos para impulsar la reflexión en torno a los principios de igualdad, fraternidad, libertad, justicia social y desarrollo humano.

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